Noticias

12:29 pm el 14 de Agosto del 2017

655 días en promedio esperaron las personas que murieron teniendo una atención AUGE pendiente

Más de 11 mil pacientes fallecieron sin recibir la prestación incluida en el Plan AUGE que les correspondía:

Los usuarios que más tiempo pasaron esperando fueron los de Aysén y Los Ríos. Expertos dicen que esto se debe a la escasez de médicos, falta de coordinación interna y un sistema de reclamo poco eficiente.

Fuente: EL MERCURIO

días

SOLO EN RM, EN PROMEDIO LOS DÍAS DE ESPERAN SON 655,4

Doce días era el plazo legal para que un niño de ocho años con cáncer comenzara sus sesiones de radioterapia, prestación incluida en el Plan AUGE.

Sin embargo, según datos del Fondo Nacional de Salud (Fonasa), pasaron años sin que conste el inicio de su tratamiento garantizado. Luego de 3.210 días, es decir más de ocho años después de que se le indicó someterse a radioterapia, el joven falleció en mayo de 2015 a los 16 años sin que haya registro de que recibiera la atención.

Este no es el único caso de un paciente que murió mientras aguardaba una prestación incluida en el Plan AUGE, que pone plazos máximos para resolver los problemas de salud de la gente, a lo que se denomina garantía de oportunidad. Según un oficio de Fonasa a la diputada independiente Karla Rubilar, en total, 11.798 personas murieron teniendo una garantía de oportunidad AUGE retrasada desde que se implementó la política pública en 2005.

En el documento, la entidad estatal explica que la causa de las muertes no necesariamente está ligada a la enfermedad por la que estaban esperando una atención los pacientes.

Ese es precisamente uno de los puntos que debe aclarar una comisión médica asesora convocada por el Ministerio de Salud después de que se conociera que 25 mil personas fallecieron en 2016 estando en lista de espera (no AUGE) y cuyo informe final se entregará a las autoridades los próximos días.

Según el oficio, en promedio, los pacientes fallecieron cuando llevaban un promedio de 655 días esperando su atención AUGE. Pero hay esperas mucho más prolongadas. Existe el caso de una persona de 62 años que esperaba por tratamiento de cataratas desde el primer día del AUGE, el 1 de julio de 2005. El hombre de Puchuncaví murió el 10 de febrero de 2017 habiendo esperado 4.242 días.

Aunque la ley establezca plazos, estos no se cumplen, porque el sistema y sus recursos no dan abasto“, dice el director del Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello, Héctor Sánchez.

Para el académico, “hay responsabilidades importantes en el sector público“, pues “a pesar de que reciben más plata ha bajado la productividad de los profesionales“.

El Colegio Médico, en tanto, señala que hay falta de especialistas. El presidente del Departamento de Políticas Públicas de la entidad, Roberto Estay, agrega que “la coordinación en distintos niveles de la red no es la que debiéramos tener“.

Reclamos

Otra de las causas, dice Sánchez, es el sistema de reclamo, que “muchas personas no lo conocen o es muy difícil“.

La razón: el usuario, cuando no es atendido, debe reclamar en el hospital y si no es escuchado, debe ir a un centro de Fonasa. Acción, que además de desconocida, es compleja en las localidades más aisladas.

Eso explicaría, según los expertos, que Paihuano (IV Región), una comuna de un poco más de cuatro mil habitantes, tenga 444 fallecidos y sea la cuarta con mayor número. Solo detrás de Puchuncaví (576), Lo Prado (470) y Los Andes (464).

A esto se agrega que la región con mayor espera promedio es Aysén, lo que se debería a las condiciones geográficas y de aislamiento de la zona, según expresa el director del Instituto de Políticas Públicas en Salud de la U. San Sebastián, Manuel José Irarrázaval.

No es lo mismo enfermarse en Santiago que en Aysén, por las diferencias de acceso“, aseguró la diputada Karla Rubilar.

Es de lo poco que tenemos garantizado y es de lo poco que podemos derivar. Es decir, a pesar de todas las garantías, no le cumplimos a la gente“.
KARLA RUBILAR
DIPUTADA INDEPENDIENTE

Cuando se miraron las canastas AUGE no se pensó que se necesitaba un número importante de cirujanos. Hubo una visión poco realista de cómo operaba el sistema público“.
MANUEL JOSÉ IRARRÁZAVAL
DIRECTOR DEL INSTITUTO DE POLÍTICAS PÚBLICAS EN SALUD DE LA U. SAN SEBASTIÁN

Fuente: EL MERCURIO